viernes, 29 de mayo de 2015

Mamá sport (o cómo sobrevivir al sacaleches)

Recientemente contaba en este blog que tras convertirme en mamá, tomé la decisión de intentar que la única leche que tomase la fierecilla en su primer año de vida, fuese la mía. Así que antes de incorporarme al trabajo tras 7 meses "sabáticos", leí, pregunté, escuché, ... todo lo relativo al mundo sacaleches. Y tanto leí, pregunté y escuché, que no me decidí hasta que se me echó el tiempo encima. ¡Vaya estrés me supuso la sinergia de estas dos decisiones juntas: seguir con LM caiga quien caiga y hacerme con un sacaleches a menos de un mes de incorporarme! Total para no innovar en absoluto y elegir el archiconicido Medela Swing eléctrico.

En fin, contratiempos aparte, con constancia, firmeza y muchísima pereza fui haciendo migas con mi nuevo compañero de batalla: nada más levantarme (ésta era la cita que más me costaba), en la media hora del recreo (adiós a las relaciones sociales en el trabajo), al llegar a casa después de recoger a la fierecilla (la más productiva) y antes de acostarme (para poner el broche al día). Hubo momentos de todo tipo: de sonrisas (cuando me salían 150ml sin pestañear -los menos-), de lágrimas (cuando apenas salían 30ml), de desesperación (cuando me salió una perla de lactancia que duró meses), de pánico (cuando veía que quedaban dos bolsitas congeladas y era comienzo de semana), ... Poco a poco fui cogiendo mis mañas y trucos varios, que me ayudaron a solventar la situación con éxito considerable: me salía más cantidad si hacía tiempo de la última toma y me sacaba del lado contrario del que había dado de mamar o si estaba concentrada en otra cosa totalmente ajena a la maternidad (lo de mirar una foto de la fierecilla no dio los frutos prometidos).

Entonces descubrí el sacaleches Medela Swing doble y tras encontrar un ofertón en Amazón, ¡me hice con él!. Cuando una adquiere un aparatos como éste, ve las ventajas multiplicadas por dos: doble cantidad de leche en el mismo espacio de tiempo, pero no cae en la gran limitación de tener las manos ocupadísimas sujetando los dos biberones recolectores. O tal vez sí porque la misma marca Medela vende un sujetador especial para acoplar las copas y solventar el problema, por supuesto, a precio de oro. Así que agudizando el ingenio y siguiendo el sabio consejo de una amiga, me hice uno casero con un top de deporte del Decathlon (9,99€), dando paso a la leyenda de Mamá Sport, que poco tiene que ver con un entrenamiento de fitness (he preferido aclararlo desde el título de la entrada para no crear falsas expectativas). Y lo que antes anunciaba con un "me voy a sacar leche" pasó a ser un elegante y siempre saludable "me voy a hacer deporte". ; oP



lunes, 25 de mayo de 2015

Manuela es nombre de esperanza.


Ilusión.
(Del lat. illusĭo, -ōnis).

2. f. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo. Real Academia Española.

No corren buenos tiempos para la indiferencia y el apoliticismo. Está en juego algo importante. Están en juego personas como tú y como yo, pero sin el como. Paro, deudas, primas, crisis, extorsión, ... conforman una cortina de humo para despistarnos de lo verdaderamente importante: la solidaridad colectiva.

Y en medio de esta vorágine de sombras y tinieblas, apareció la luz al final del túnel. Una luz cargada de esperanza, buen hacer e incluso mejor rollo. Un torbellino tan arrollador que ha pasado del anonimato al estrellato más rotundo en tiempo récord. Y es que Manuela es mucha Manuela. Los medios le apodan "la abuela milagro" y no puedo estar más de acuerdo. Igual que Jesucristo, según el nuevo testamento, multiplicó pan y peces, Manuela Carmena, en cada una de sus intervenciones, hace lo propio con la ilusión y la esperanza de muchos/as (entre los/as que me incluyo) hasta convertirlas en contagiosas. Y es que ayer quedo claro que ¡¡¡sí, se puede!!!


jueves, 21 de mayo de 2015

¿Quién me ha robado la semana?

SE BUSCA SEMANA* EXTRAVIADA

El pasado jueves me disponía a disfrutar de tres días consecutivos de fiesta gracias a la celebración de San Isidro (patrón de Madrid capital), pero en mitad de un despiste, cosas por hacer, fiebres de viernes noche, jornadas de mami Rodríguez y encuentros varios, se me fue el santo al cielo (nunca mejor dicho ;oP), perdí la noción del tiempo y así repentinamente me he plantado un septenario* después.

Por favor póngase en contacto conmigo si alguien se topa con una hebdómada* tremebunda, de ritmo frenético, con pocas horas de sueño en el cuerpo y muchas de hiperactividad, nocturnidad y travesía (el cuenta km de mis pies echa humo). Tiene microchip 15.05.15-21.05.15 y su pérdida está denunciada.

¡¡¡$€ OFR€C€ R€COMP€N$A!!!

En caso de encontarse en similares circunstancias, contácteme igualmente, unamos fuerzas y creemos una pataforma tribal contra los rateros semaneros. 
¡Todas/os por una buena causa!



* Semana = septenario = hebdómada.


viernes, 15 de mayo de 2015

15M: historia en las calles.


"Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres."
 I Have a Dream - Martin Luther King Jr.  1963

15M: "EXCELENTE. IMPORTANTE. REVULSIVO" 
José Luis Sampedro. 2011.

"Creo que lo importante es que la ciudadanía de Madrid, y más allá de Madrid, fuera de España, tenemos un agradecimiento importante con el 15M: esa semilla renovadora de la que ahora todo el mundo trata de alimentarse"
Manuela Carmena. 2015


Hoy hace cuatro años que la Puerta del Sol de Madrid dejó paso a una corriente de brisa nueva que anunciaba tiempos de cambio. Tiempos donde la gente no tuvo miedo de ejercer su libertad de expresión y tomar las calles para hacer escuchar sus voces, incluso a sabiendas de que no sólo no interesaba, sino que no gustaba lo que decían. Tiempos donde no había nada que perder porque ya todo estaba perdido, incluso la esperanza de que llegase algo mejor. Tiempos en los que demostrar que otros modos de organización, comunicación y relación eran posible. Fue la revolución de la actitud crítica ante la vida, del no nos moverán y del no nos representan. Porque a los/as que estuvieron allí sí les interesó y gustó molestar.

Hoy hace cuatro años yo estuve allí, una hormiguita más entre la marabunta, una "perroflauta" más con aires de grandeza y un testigo más de que la unión hace la fuerza. Yo estuve allí al abrigo del asfalto urbano persiguiendo un sueño y con la clara convicción de que seguiré tomando las calles cuantas veces haga falta para unir mi voz a la de otros/as y defender aquello que nos pertenece: lo mío, lo de mis padres, lo de mis hijos/as, lo de mi vecino/a, ... LA LIBERTAD Y EL DERECHO A VIVIR DIGNAMENTE.


Para Ane, para que su presente que es mi futuro sea más prometedor que su pasado, que es mi presente. Que la valentía, la solidaridad y la empatían conformen su bandera.


martes, 12 de mayo de 2015

LACTANCIA MATERNA EXTENDIDA: esa gran desconocida.

La lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud.
La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la introducción de alimentos apropiados para la edad y seguros a partir de entonces, y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.
Nunca he sido una radical defensora de LM (Lactancia Materna) y menos ahora que sé el sacrificio que supone: noches sin dormir, pezones más que sensibles, mastitis, sesiones de sacaleches (próximamente entrada "mamá sport" en este blog), dudas, críticas, desinformación, frustación,... podría seguir así hasta el infinto, pero no es plan.

Ya se sabe que los extremismos no conducen a nada bueno y que las circunstancias de una/o son personales e intransferibles. Así que centrándome exclusivamente en mi elección particular y dejando al margen las opiniones, experiencias y circunstancias ajenas, debo reconocer que la lactancia materna fue la única decisión que tenía clara que tomaría cuando la fierecilla naciese. Afortunadamente, mi entorno familiar acompañaba, sirviéndome de ejemplo: crecí viendo a mi madre dar de mamar a mi hermana pequeña y también fui testigo de la misma estampa con mi hermana y mis tres sobrinos.

Así que, a pesar de leer infinitas dificultades en el libro de Carlos González ("Un regalo para toda la vida"), de tener una cesaria programada, seguida de una espera de 8 horas para conocer a la fierecilla (necesitó un último horneado en la incubadora), me armé de valor y salí exitosa en mi propia "alternativa".

Pero la LM es una carrera de fondo y gracias a los consejos de la OMS (la introducción de la entrada), la Liga de la Leche y personas altamente cualificadas (Montse Cob, Concha del Alba y mi matrona y amiga, Cristina), no sólo superé 6 meses de LME (lactancia Matera Exclusiva), sino la incorporación al trabajo,  los 12 primeros meses y ¡ya vamos por los 15 meses y medio!

Lo irónico del tema es que los mayores detractores que me he encontrado por el camino, han sido los/as pediatras. Que no teniendo suficiente con decirme que la teta a partir de los 6 meses no alimenta o preguntarme si con tantos dientes (ya vamos por la decena) la fierecilla no me muerde, me sueltan publicidad de la leche de continuación y tetinas varias, como si se llevasen una comisión por su consumo.

Llegados a esta altura del periplo, debo decir que hace falta tenerlos (los ovarios, por supuesto) " cuadraos" para no caer en la norma. Y yo, que lo único que he hecho ha sido escuchar a la parte afectada en el asunto, que nunca quiso chupetes ni biberones, lejos de rendirme, sigo a pie del cañón informándome, rodeándome de gente sabia y disfrutando de mi propia experiencia. ¿Alguien más me acompaña?

Para María de Pedro, mamá de día de la fierecilla, sin ella nada de esto hubiese sido posible. ¡Gracias por la paciencia, dedicación y cariño!


viernes, 8 de mayo de 2015

TIMO TIMOTEO: conciliación ¿qué?.


 Conciliar2.
(Del lat. conciliāre).

2. tr. Conformar dos o más proposiciones o doctrinas al parecer contrarias.
Real Academia Española.

Sin duda hay que celebrar los logros conseguidos por la mujer en los últimos 100 años: un trabajo digno, incluso en posiciones "claramente" masculinas; independencia económica; derecho al voto; poder abrir una cuenta bancaria sin la intervención de un padre o marido; ... en definitiva, tomar el mando de su propia vida.

Dicho así, suena a sueño americano, pero, como en las pelis "jolibudienses", no es oro todo lo que reluce. Y a día de hoy la mujer sólo por el hecho de ser mujer, continúa abocada a sufrir todo tipo de agresiones y abusos: verbales (nunca he sido amiga de piropos), sexuales (aún con mil manos faltarían dedos para llevar la cuenta), laborales (muchísimas mujeres ganan menos que sus colegas masculinos realizando el mismo trabajo), lingüísticos (la masculinización de adjetivos sí que es un " coñazo"), familiares (Gelles -1993- definió la familia como la institución social más violenta de nuestra sociedad, exceptuando al ejército en estado de guerra, ¡ahí queda eso!), ...

Y aquí estamos, mujeres, enfrentándonos al mundo cada día, "conciliando" casa, trabajo, criatura/s y demás familia con el grito de guerra "Yes, we can!", cual mantra tibetano, y sin ningún segundo para pensar. Porque ésta es la mujer del Siglo XXI y así nos la han contado:  competente trabajadora, impoluta ama de casa, complaciente madre, apasionada pareja y, en definitiva, inagotable luchadora. Y aún con eso y con todo, por exigencias del guión, el reto está en hacer todo esto sin despeinarse, subir de talla (nunca más allá de la 38), bajarse del taconazo ni correse el rímel o el " ailainer".

Si este cuento chino tuviese moraleja, concluiría con la siguiente afirmación: trabajo y maternidad no serían caras opuestas de una misma moneda si hombres y mujeres trabajasen en equipo y en igualdad de derechos y deberes.

Rompamos la cadena de este patriarcado injusto con pequeños gestos en nuestro día a día y poco a poco cambiaremos el mundo. ¿Quién se apunta?

Para Mikel, mi 50% en esta loca aventura que es la crianza.

martes, 5 de mayo de 2015

YIN YANG: buscando el equilibrio


Hoy fue un día lleno de claroscuros, en los que la fierecilla ha pasado de la risa al llanto, de ahí a las carcajadas y vuelta a empezar. En toda esta sucesión de emociones, cual circuito cerrado, me ha venido a la mente los elementos opuestos Yin y Yang, en cuyo equilibrio encuentran la base de su filosofía el mundo oriental.

En este sentido y dado que la maternidad hay que tomársela con mucha filosofía, se me ha ocurrido crear mi Yin-Yang particular:

YIN (negro, negativo, noche): cansancio, falta de energía, llanto, rabietas, mordiscos, agresividad, temor, aborrecimiento ocasional, ...

YANG (blanco, positivo, día): descanso, vitalidad, risas, carcajadas, besos, ternura, valor, amor incondicional, ...

En una sociedad occidental, donde se está más acostumbrado/a a regañar por lo mal hecho (o mejorable) que a felicitar por lo bien hecho (o deseable), el equilibrio se antoja harto complicado de conseguir. Afortunadamente el cerebro parece ser lo suficientemente inteligente para recordar, ante todo, los buenos momentos. Y dicho esto...

Hoy fue un día lleno de risas, abrazos y carantoñas. :o)))


domingo, 3 de mayo de 2015

¡Mi madre tiene súper superpoderes!



Campañas publicitarias al margen y aún reduciendo su celebración a un único día, en casa el primer domingo de mayo siempre ha sido especial.  Hoy es el día en que de manera consciente y manifiesta felicitamos a mi madre porque, sin querer crear  polémica, es la mejor del mundo mundial. Año tras año y desde el más absoluto segundo plano, en el que la sociedad relega a las amas de casa, mi madre nos ha ido demostrando que querer es poder, y ¡vaya si nos ha querido! y ¡vaya si ha podido! Tanto que puedo afirmar que ¡mi madre tiene súper poderes!

Siempre he pensado que mi madre es una fuera de serie, pero desde que he sido mamá, se sale de gráficas. Cuando se habla de maternidad, se nombra la parte tierna y bonita, pero hay una parte de sacrificio y altruismo absoluto que no se cuenta y que cuando te pilla en primera persona sorprende y abruma por partes iguales: horas sin dormir, tareas domésticas siempre por hacer, malabares para satisfacer las necesidades más básicas propias y ajenas,...

Por todo esto (lo tierno y lo inesperado) y tras 15 meses como mami en prácticas, me atrevo a decir que el mundo de la maternidad es una contrarreloj de 24h que se supera gracias a los súper poderes desarrollados por las hormonas, las sonrisas y carantoñas de los retoños (la mejor de las pagas extras) y, sobre todo, la buena disposición de las madres, que lejos de rendirse por el cansancio y la lista intermimable de cosas por hacer, siempre sacan fuerzas de flaqueza para dar un poquito más de lo mejor de sí mismas.

¡Gracias, (súper) mamá! Desde aquí en este día y en todos,¡te quiero! 
De mayor, sin duda, ¡quiero ser cómo tú! 
Aún me pregunto cómo lo has hecho con cuatro.Mamma mia!

viernes, 1 de mayo de 2015

International Workers' Day.


"La vida es eterna en cinco minutos" 
Víctor Jara.

Tal día como hoy, hace 129 años, se inició una huelga en Chicago (EEUU) reivindicando la jornada laboral de 8 horas, entre otras peticiones. Lo que empezó de forma pacífica, acabó con 5 condenados a muerte tras un juicio ilegítimo. Obviamente no fue un hecho aislado, sino que se sumaron movilizaciones similares alrededor de todo el mundo, hasta el día de hoy que cada 1 de mayo festejamos "El día del trabajador".

Lo más curioso de todo es que la razón de solicitar jornadas laborales de 8 horas era que, de este modo, se dispodría "de 8 horas de descanso y 8 horas más para la casa". Sin duda, ¡era un plan sin fisuras! sino fuese porque 129 años después andamos tirando todo lo conseguido por la borda, cumpliendo horarios de trabajo (afortunado/a quien lo tenga) que superan de forma absolutamente abusiva y precaria estas ocho primeras horas ocupacionales, en detrimento de las horas de sueño y de dedicación a la casa, que en ocasiones rozan el ridículo.

Y lo peor de todo no es que dejemos de dormir o de mantener el orden doméstico, una vez más, las/os que más pierden en todos esto son los benjamines de la casa, que, además de faltos de atención y cariño, cumplen con jornadas " laborales" incluso más amplias que las nuestras, puesto que nuestro tiempo de desplazamiento también entra en el pack.

Sin duda, los tiempos están cambiando y las consecuencias no se están haciendo esperar, sólo deseo que nuestras/os hijas/os y nosotras/os mismas/os seamos lo suficientemente valientes para luchar por los derechos perdidos, pasada la resaca de la fiesta.